El Monumento al Rey Alfonso I el Batallador se eleva en el Cabezo de Buenavista del Parque José Antonio Labordeta. La idea de erigir un monumento a este rey surgió con motivo del octavo centenario de la reconquista de Zaragoza (1118).
Diseñado por el arquitecto Miguel Angel Navarro a modo de torreón medieval, sirviendo de pedestal a la grandiosa estatua de 6,50 metros de altura, labrada en mármol de Carrara, del Rey Alfonso I el Batallador, dispuesto en pie, apoyado con gesto gallardo en el mandoble.
Sobre el basamento se dispone un león en bronce, símbolo de la ciudad.
El escultor toma como modelo el retrato del rey pintado por Francisco Pradilla que hoy se guarda en el Ayuntamiento.

